ADVERTENCIA

Este blog incluye varios links a sitios porno. Estos sitios los visito frecuentemente y me consta que son seguros y a lo que más llegan es tirar unos popups ofreciendo leseras cuando uno aprieta PLAY o hace click en alguna parte de la ventana. Tú simplemente ciérralos y disfruta tu video en paz. Si tu computador hace otra cosa que te asuste, cierra todo y me avisas para tomar ver si es necesario corregir algo.

viernes, 8 de octubre de 2010

Jamás pagar


Aburrido de recibir spam de este sitio de escorts, decidí reclamar contra él en SPS para que al menos me sirviera de algo. Me metí, lo ojié, lo revisé y puchas que me hizo pensar.



En primer lugar, me recordó varias conversaciones con amigos sobre sus experiencias putísticas. Me acuerdo de lo poco que me interesaban esas historias, a diferencia de otros amigos que las encontraban de lo más atractivas y dignas de emular. Y nunca había cachado por qué no me pasaba nada con la idea de tirarme a una prostituta.

En principio le echaba la culpa a mis primeras imaginaciones sobre las prostitutas. Mis imágenes más íntimas habían estado alimentadas por la literatura que había en mi casa. Nada halagueñas, la verdad. Estaban todas moldeadas por La Vida Simplemente, de Oscar Castro, algunos cuentos de Baldomero Lillo, un par de escenas patéticas de La Sangre y la Esperanza, de Nicomedes Guzmán y, ya más adolescente, de cuestiones más populares como Pantaleón y las Visitadoras. Fanny Hill era mi única referencia más optimista pero, pucha, Fanny era una inglesa con varios siglos de diferencia. No era real. Por último, siempre he tenido presente a las putas de Julio comienza en Julio y una escena de Valparíso, mi amor, que nunca entendí hasta que mi mamá me explicó que  la escena en que la lola recibía un beso de un viejo asqueroso era el momento en que se había hecho prostituta. Recuerdo que ahí conocí la palabra y atisbé qué significaba porque la busqué en el diccionario.

Entonces mi imagen no tenía nada de glamoroso. Las putas eran mujeres más bien feas y, por sobre todo, pobres, muy pobres.Y esa asociación con la pobreza fue quizás lo que más afectó mis sensaciones al respecto. Habiendo sido pobre, mis asociaciones eran dos: primero, pena, porque sentía que las putas la pasaban incluso peor que los pobres como uno, porque tenían incluso menos dignidad que los pobres normales y, segundo, asco. Porque la pobreza, bien lo sé, significa mucha suciedad. Paredes sucias, baños sucios, niños sucios, mujeres sucias. Las putas eran, etonces mujeres maltratadas, tristes, feas y sucias.

Ya más grande descubrí otra explicación de por qué no me interesaba el tema. Y esta vez tenía que ver con lo que yo pensaba que era amor propio. Se me ocurría que uno de los elementos que le avivan la pasión y el ego a cualquiera era saber que sus parejas sexuales lo son porque quieren. Que no es por curadera o por piedad o por venganza. Y eso no existía en el esquema de estar con una prostituta. Ahí era por plata. Y eso funcionaba como un matapasiones automático. Sentía yo, etonces, que para estar con una puta había que estar má bien desesperado. Significaba que te sentías demasiado feo o sin gracia que tu mejor oportunidad de tener una mujer en tu cama (o en tu sofá o en tu auto o en tu esquina) era pagando.


Y, finalmente, estaba la opinión de muchas amigas que coincidían en consirerar a las prostitutas como mujeres sucias pero en el sentido de genitalmente sucias. Y encontraba que tenían un punto ahi. Mal que mal, quién quiere meterse con una mina cuyo cuerpo recibe fluidos masculinos en todas partes con la frecuencia que uno se toma un té.

Aún sabiendo que el mundo putístico ofrecía muchas más alternativas y niveles de sofisticación, estas ideas siempre han estado en mi cabeza y con ellas intactas me metí a revisar la oferta de Kalifas.cl.

Y, obviamente, compruebo que estas putas son harto distintas. La mayoría se ven bien, de hecho. Van de lo normal a lo rica de verdad, más allá de las preferencias personales. No se ven ni sufrientes ni pobres. Y se ven relimpias.

Demonios.

Naty (izquierda), por ejemplo, es jovencita, natural, de bonitas facciones. Está rica. La lleva, lo sabe y lo usa a su favor. Tirársela por una hora cuesta $40.000. 
Camilita (derecha) es otra cosa, tiene mucha menos gracias, se nota altiro más tosca. No la lleva y lo sabe, por eso esconde la cara y exhibe su derriere en casi todas las fotas como su mejor arma de negociación. Y cobra menos, obvio. $25.000. Y entonces empiezo a considerar que, efectivamente, la diferencia entre tirarte a una mina rica o una fea en el mundo de estas damas de compañía es de algo así como quince mil pesos. Y enmpiezo a entender mejor en qué va la gracia, después de todo.

Pienso que, en la vida real, la opción entre tirarte a una mina fea, una normal o una rica prácticamente no existe. Siempre habrán excepciones, claro, pero el nivel de acceso que se tiene a minas y hombres físicamente atractivos, como las escorts de Kalifa.cl, no varía mucho a medida que pasa la vida. A uno le toca lo que le toca, por así decirlo. Seamos francos, existen mujeres y hombres que están fuera (por encima o por debajo) de nuestras ligas, cualquiera que estas sean. Siempre lo han estado y, normalmente, siempre lo estarán. Y esa debe ser, en gran parte, creo yo, la clave del negocio. Que te da acceso real a personas que están, al menos en lo físico, fuera de tu liga. Y eso me empieza a sonar válido. Qué tanto con el amor propio ni nada. Todos sabemos que las Natys que andan por la calle están claramente fuera de la liga de muchos chilenos promedio, por ejemplo.

Demonios.

Y 40 o 25 lucas es poco, la verdad. Me puse a buscar acá qué onda con las escorts y los precios no bajan de las 150 lucas por hora.

Lo interesante, en todo caso, no es que algunas reservas atesoradas por décadas se me vayan al tacho de la basura sino que además tengo algunas nuevas para reemplazarlas.

Primero, la oferta, si bien no huele a pobre, sí huele a chula. Las descripciones de las modelos son en general relativamente sugerentes aunque poco imaginativas. Adriana dice, por ejemplo, que "estoy dispuesta a todo por sastifacerte todos tus deseos y fantasías". Fome. Pero hay varias que son chulas de frentón: una  colombiana que termina diciéndole a uno "papi". Guácala.

Segundo,  el intento de parecer high class que cae inevitablemente en el rasquerío al  promocionar "scorts" en vez de escorts; de poner en la ficha de las lolas los idiomas que hablan y llenarlo invariablemente con: "español", o de dejar un espacio para los ratings de la clientela aunque aparezcan sospechosamente vacíos en la mayoría de los casos.

Ambas cosas me me matan las pasiones por una elemento nuevo que ahora puedo identificar más claramente.Se me figura que las lolas en oferta son más bien chulas, y algunas medias tontas, incluso.
Y reflexiono ahora que pocas cosas me matan más las pasiones hoy en día que las minas tontas y/o las minas chulas. Nada peor que una mina superficial o con acento chulo. La tontera o la ignorancia ajena me ha causado siempre pudor e incomodidad. Quizás sea el resultado de vivir (y sufrir, en varios sentidos) una pobreza ilustrada durante toda mi niñez y adolescencia. El caso es que no me imagino enardecido por una mina rica que me diga "papi" con acento flaite o que no tenga más tema que la teleserie del 7. Quizás suena más clasista de lo que me gustaría reconocer. Quizás sea solo un prejucio nuevo, como los anteriores. Solo me puedo defender diciendo que probablemente la mayoría de nuestras preferencias y gustos están basados en meros prejuicios o experiencias parciales de las cosas. Mal de muchos..., que le dicen.

Y quizás esta sensación de desagrado frente a la superficialidad y la grosería explique un poco mi idea de tener este blog, en el que trato de vender un poco la idea de que la inteligencia, el buen gusto y el conocimiento son aguijones superpoderosos de nuestra calentura natural pero que son normalmente subvalorados o eliminados del animal cachondo que todos llevamos dentro.

Y con estas especulaciones finales concluyo este posteo, en el que he tenido la oportunidad de revisitar recuerdos importantes de mi vida y de aprender un par de cosas nuevas sobre mí y mi blogcito querido.

Y todo gracias al spam de Kalifas.cl.
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RECURSOS

  • Ir al sitio de Kalifas.cl
  • Ir a otro reparecido (con modelos repetidas)  que encontré en mi carpeta de spam: Acogedoras.cl 
  • Ir a mi posteo sobre la novela Fanny Hill.

10 comentarios:

Naty. dijo...

"Todos sabemos que las Natys que andan por la calle están claramente fuera de la liga de muchos, chilenos promedio, por ejemplo".

Me encantó. xD

Anónimo dijo...

Tienes que comentar sobre este sitio
www.cam4.com

Natalie dijo...

Jajajajaj, yo también me llamo Naty, morí xD (en particular recordando el desgraciado video de Wena Naty, esto es una reivindicación al nombre). Fíjate que le he escuchado a muchos hombres eso de que les desanima mucho el asunto ese de que la puta esté con ellos por la mera plata, que les gusta la conquista y que la mina esté caliente también por ellos. Pero también he leido que es una fantasía de algunos hombres el hecho de pagar por sexo, de sentirse en una posición de "poder" al respecto y poder exigir ciertas cosas porque han pagado, y de ahorrarse los rollos sentimentales. Eso explicaría conductas como la de Charlie Sheen, que siendo un tipo famoso, bastante guapo y que cualquier galla se metería con él, prefiera meterse con putas.

Daniel Muñoz Acevedo dijo...

Natis:

me alegro haber reivindicado a las Natys de Chile.
Y sobre lo del placer del poder, algo debe haber. No son pocos los famosos que se han metido con putas no teniendo para qué. Ahora último Wayne Rooney. Me acuerdo de Hugh Grant, también. Pelmazo.

Daniel Muñoz Acevedo dijo...

Anónimo:

mensaje recibido. Éstamos en ello.

Raul dijo...

y naaaaaaaaaaa.... hay otras variables que entran en la ecuación, algunas ya las mencionaron por ahí (el poder por ejemplo) y otras que no, se me viene a la cabeza la insatisfacción sexual que muchos tienen con sus respectivas parejas (y que no tienen necesariamente que ver con la incapacidad o incompetencia para llevar una vida sexual como debiese ser con alguien con quien elegiste estar, ojo) o el legítimo derecho de fantasear y de jugar con los límites que puede tener cada uno; ahora bien, el cómo hacerlo ya es harina de otro costal, pero estigmatizar al sexo pagado por sí mismo no me cuadra mucho... en estricto rigor, comprar o arrendar una película porno (o descargarla por internet incluso) ya es en sí misma una acción de pagar por sexo, creo.

Daniel Muñoz Acevedo dijo...

Sí y no.
1. Tus insatisfacciones sexuales te pueden motivar a caleta de opciones: terminar, cambiar de pareja, gorrear, pajearte, qué se yo. Junto con pajearte, pagarle a otra persona para que se acueste contigo sigue siendo la única que no necesita que un quiera que "quieran" acostarse contigo. Para uno eso es una limitante, ´para otros, no.
2. Todos tenemos derecho a fantasear, concedido. Acostarse con alguien (sea puta o no) y hacer propiamente las cochinadas propiamente tal, ya deja de ser fantasear. Ahí es real.
3. No creo que se trate de estigmatizar el sexo pagado ni nada, sino de entender que el asunto tiene tanto aspectos atractivos como matapasiones y que esos pueden variar mucho de persona a persona. Por lo pronto, el casado que se tira a un travesti del centro todo feo y hediondo en su auto tiene percepciones muy diferentes de alguno de los clientes de Naty sobre lo quje le gusta y lo que no.
4. Y no. El porno no es lo mismo. Hay dinero de por medio, es cierto, pero el contacto real con otra persona hace un mundo de diferencia.

Dreamcomposer dijo...

mmm...me parecio bastante prejuiciosa y caricaturesca tu visión de las "putas" pero como se basa en la NO experiencia con ellas se entiende. Permitame decirle sensei del cachondeo que hay "putas" que tienen mucho más que conversar además de la teleserie del 7 y no como otras minas que no son putas y no salen de hablar del reality y los rollos de la Kel y el macabeo que tiene.

Hay algunas que han sido duramente castigadas por cometer errores que en otro contexto se les felicitaria, como es el caso de los embarazos prematuros, cuica o chana se preñan por estupidez, la chana es denostada y la cuica es tratada con afecto y cariño "la niña no sabia lo que hacia" y creeme lo he vivido de muy cerca, tu cachai...hay scorts que son cuicas descarriadas y que por wear a los viejos se han tirado a la vida y otras que simplemente las agarra la maquina y no pueden dar un paso al lado después. hay minas de estas que hacen el bien sin fines personales, hacen rifas por una atención y la plata que se junta la donan a por ejemplo la sociedad protectora de animales. por ejemplo hay una niña en particular que va a recoger perros vagos, los acoge y despues les consigue hogares donde los quieran. Bien, buena cosa, para muchos puede ser la nada misma pero hace algo, se preocupa.

Mi approach al tema es por que simplemente no tengo tiempo ni ganas para el cortejo ni escuchar las conversaciones despues de...odio esa weá. acá voy a lo que voy lo paso excelente y me voy, todos felices y todos contentos. Esto del mundo scort es como todo en la vida, historias de amor, de despecho, venganzas, mafias, cosas tranfugas, etc.

Expande tu visión de las chicas que si bien unas mujeres trabajan con el sudor de su frente y otras con el sudor de su trasero el porque fue así da para mucho....

saludos

Dreamcomposer dijo...

y cuando algun comentario en MI blog? ni siquiera un saludo? que feo, no?

Daniel Muñoz Acevedo dijo...

1. No veo mucho en qué topamos, la verdad. El posteo se trata de lo que encuentro matapasiones del tema putístico, no sobre la vida de las putas. Por ejemplo, no digo en ningún lado que las lolas de este sitio sean chulas efectivamente, sino que el sitio huele a chulo y produce, por extensión, esa percepción respecto a sus minas. Y a mí eso me mata las pasiones.
2. A la larga, por lo demás, el punto es lo que tú dices. Las putas existen para que te la tires por un precio. Si tienen el corazón de Teresa de Calcuta o han sufrido más que Estrellita Mía da igual para esos efectos.
3. Finalmente, nada quita el hecho de que para tirarse a una puta haya que deshabilitar el chip de querer gustarle a la otra persona. Es por plata la cosa, no por que haya onda. Y es natural, porque somos todos diferentes, que unos pueden deshabilitar ese switch y otros no.

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