ADVERTENCIA

Este blog incluye varios links a sitios porno. Estos sitios los visito frecuentemente y me consta que son seguros y a lo que más llegan es tirar unos popups ofreciendo leseras cuando uno aprieta PLAY o hace click en alguna parte de la ventana. Tú simplemente ciérralos y disfruta tu video en paz. Si tu computador hace otra cosa que te asuste, cierra todo y me avisas para tomar ver si es necesario corregir algo.

viernes, 18 de marzo de 2011

Cuando el pasto es demasiado tierno

 

image

Hay hombres que las prefieren jóvenes. Y a veces recontra-jóvenes. Eso es un hecho. Y en un contexto donde andamos todos más saltones entre tanto pederasta y cura pedófilo, resulta interesante cómo el dueño de este blog enfrenta el tema desde su propia intimidad y sin ningún prejuicio, por lo que ya se merece una mención en SPS.

El blog se llama WhoIWantToFuckToday y la idea de su autor, un tal NYAL, es tan simple que dan ganas de aplaudirlo. Todos los días postea la foto de una lola que se quiere tirar con un comentario breve al respecto (algo que yo también debería aprender, en todo caso (lo de los comentarios breves, me refiero)).  Al final de cada comentario, termina con la misma oración: I want to fuck [el nombre de la lola del día].

Hasta ahí la cosa va bien. La sorpresa es el nivel de honestidad del autor. De posteo a posteo no solamente resulta que quiere tirarse a un buen número de actrices, cantantes, modelos y deportistas, sino que también a prácticamente todas las minas jóvenes de su familia (incluyendo su familia política) y a varias de sus amigas. Más incómodo aún, algunos de  sus objetos de fantasía son menores de edad.

Sí. “¡Glup!” hice yo también. Y me pregunté inmediatamente que por qué este blog no estaba prohibido y su autor en la cárcel.

Y luego pensé para mis adentros y de a poco la respuesta comenzó a emerger por entre mis prejuicios y temores.  Por una parte, como ya indiqué, aunque fijado con las lolas jóvenes, el blog le lleva un rango amplio de edades. No es todo lolitas en edades ilegales ni son todas familia. Para nada. El blog está lleno de modelos, actrices y deportistas. Las fuentes clásicas de ídolas masturbatorias.

Pero, claro, sigue estando el tema de la fijación por las lolas jóvenes (pre-20’s) y de algunas por debajo de la edad legal. En esos casos, NYAL siempre hace un punto de dejar en claro que se imagina tirándosela cuando esté en edad legal, y no antes. (ej. I want to fuck Dakota Fanning when she’s 18)

Y es este segundo elemento el que me parece interesante, porque la única manera de no denunciar a NYAL es si uno le compra esa salvaguarda. Porque claro, uno puede pensar que el gallo simplemente se está cubriendo las espaldas para que no lleven preso pero que, en términos práctico,s igual le gustan las cabritas chicas.

Al seguir el blog, sin embargo, uno se puede ir dando cuenta de que es más que posible que el tipo esté diciendo la verdad. Y eso pasa, esencialmente, porque el hombre parece ser honesto. Suficientemente honesto al menos como para reconocer que en su gusto por las minas jóvenes los límites de edad lo ponen en situaciones complicadas y para contar detalles de su vida en pareja y de las fantasías que ambos comparten o no comparten.

Y eso lo puedo relacionar con un punto que suelo hacer en conversaciones de este tema con amigas y amigos de todos los colores y credos religiosos y que es una especie de defensa del viejo verde, si se quiere. Mi argumento al respecto ha sido siempre de sentido común: si a los 15 encontraba ricas a las minas de 15, ¿Qué le hace pensar a la gente que a los 50 o 70 uno va a dejar de encontarlas ricas? En ese sentido, mi argumento continúa, los deseos que se supone que definen a un viejo verde son del todo normales y naturales y por ese motivo no tiene sentido crucificarlos por ese motivo.

imageLo que hace al viejo verde repelente, diría yo, y en esto encontré una feliz coincidencia con NYAL, es que con el tiempo uno acepta sin mayores problemas que la posibilidad de relacionarse con lolas rechicas simplemente no existe. Y no existe solamente porque es legalmente ilegal, socialmente inapropiado y prácticamente un cacho, sino que –y este es el factor vital- las minas jóvenes, aunque las sigamos encontrando ricas, nos dejan de gustar.

O sea, nos sigue gustando mirarlas, claro, disfrutar la visual (el eye candy, que le llaman los gringos), pero no las minas mismas de manera integral. Uno de los efectos naturales de la edad pareciera ser que las cabras chicas demasiado chicas, por muy ricas que sean, no pasan la prueba de la madurez. Inevitablemente, y esta es la mano ganadora de las mujeres adultas, las pendejas terminan siendo eso, pendejas: odiosas, gritonas, inmaduras, medias tontas, medias ignorantes, pretenciosas, inocentonas (pavas), qué se yo.

El caso es que un hombre mayor con criterio formado, a diferencia de un viejo verde, no actúa bajo el convencimiento de que es posible o deseable relacionarse con una quinceañera, por ejemplo, aunque ambos estén en condiciones de encontrarla rica. Y en este sentido NYAL es reconsistente. Salvo decir que fantasea con tirarse a tal o cual lola, resulta obvio que sus posteos reflejan solo eso, fantasías. Y de tanto en tanto comenta, efectivamente, lo odiosas que encuentra a las pendejas. Ricas pero odiosas.

Y esto es compatible, además, con otra distinción que NYAL propone como defensa frente a una posible acusación de pedófilo y que, miren las cosas, también coincide con lo que en alguna conversación he defendido también. La diferencia entre un pedófilo y un viejo verde/adulto “normal”  tiene que ver, además, con la diferencia entre dos de las cronofilias que nos complican: la pedofilia y la menos publicitada efebofilia. En términos técnicos, los pedófilos se sienten atraidos por los niños y los efebóbilos por los adolescentes. Para NYAL la diferencia es más simple de explicar: pechos. El punto aquí es que las lolas que NYAL incluye en sus fantasías son deseables para él por sus características físicas de mujer, no de niña. En los casos donde el límite de edad se pone peligroso e ilegal, lo de NYAL no pasa de ser el gusto por lo que en chileno también llamamos un buen “cheque a fecha”. Es decir, por lo que se vislumbra que va a ser la lola en el futuro cercano y lejano. Y en ese bote son pocos los hombres (y mujeres, no las olvidemos) que podrían decir, con la mano en el corazón, que no se suben o no se han subido alguna vez.

imageLo que resulta interesante del punto de NYAL , más allá de que uno le compre o no la argumentación, es que nos enfrenta al tema del gusto por la gente más joven en el terreno que de verdad es complicado posicionarse: el del deseo propiamente tal. Porque una cosa es que entendamos que, dependiendo del país donde uno esté, existen edades específicas que deteminan que la actividad sexual con una persona joven sea un delito. Otra cosa diferente es observar que en la realidad cotidiana, efectivamente, mucha personas jóvenes (y recontrajóvenes), están en condiciones de producir respuestas sexuales en quienes les rodean. Y que eso a veces nos complica y otras veces no. Es cosa de ver el éxito de programas como Yingo, que explotan directamente el atractivo sexual de lolos y lolas muy jóvenes. O el éxito inicial de Britney Spears, quien explotaba con precisión la misma sexualidad de niña-mujer, poniendo carita de niña mientras pedía que le dieran (literalmente, que le pegaran) una vez más.

image

Mi punto aqui es que las líneas del deseo son mucho menos claras que las de la ley. Como por ejemplo, en el caso del caso de violación que tiene actualmente a  Roman Polanski contra las cuerdas a la vuelta de casi toda una vida. Polanski está acusado de haber drogado y violado imagea Samantha Geimer en 1977, cuando ella contaba con meros 13 años. Y la defensa de Polanski, más allá de que no tenga piso legal, fue siempre que lo que sucedió no fue violación sino sexo consentido. La historia viene a ser que Geimer era una niña que trabajaba de modelo, fue a la casa de Polanski a sacarse fotos para una revista de modas, se echaron unas drogas en el cuerpo, unos pisco sours, qué se yo,  chacotearon en un jacuzzi y, bueno, una cosa llevó a la otra. En particular, el argumento iba por el lado de que, por muchos 13 años que tuviese la lola, tanto física como conductualmente, se comportó como una mujer sexualmente activa y conocedora de lo que estaba haciendo. Más importante aún, Samantha representaba mucho más edad de la que tenía.

Como argumento, ésta presentación nunca tuvo muchas posibilidades de convencer nunca a nadie. Se tiró a una niña de 13 y eso está mal éticamente y es un crimen por donde lo miren. Pero ése no es mi punto. Mi punto es que resulta revelador el hecho de que los abogados de Geimer hayan hecho hasta lo imposible para no ponerla a ella físicamente declarando en el juicio. La interpretación más comúnmente dada al respecto es que Polanski efectivamente no mentía cuando decía que esta niña de trece podía pasar fácil como lola veinteañera y que, por eso, presentarla frente al jurado, podía debilitar su propia acusación.

El caso de Traci Lords, la actriz porno más famosa de la historia también ilustra esta ambigüedad que tenemos a la hora de tratar menores de edad como objetos de deseo. El cien por ciento de la carrera de Tracy lo realizó entre los 15 y los 18 años (sí, la de al lado, de imagehecho, es Traci con 16). Y quienes vean o hayan visto sus películas estarán de acuerdo en que, considerando su cuerpo y su desplante, es difícil culpar a todos quienes no sospecharon que estaban cometiendo un delito del porte de un buque al tenerla en sus películas. Más interesante, sin embargo, es el hecho de que millones de hombres al rededor del mundo (y muchas mujeres, podemos asumir también), se calentaron y se masturbaron con frecuencia pensando en una menor de edad. Al igual que en el caso de Samantha Geimer, el de Traci Lords solo demuestra lo ambivalentes que somos frente a los conflictos entre los cuerpos apropiados y las edades inapropiadas.

Los difusos límites del deseo en términos etareos han sido motivo de al menos seis películas muy buenas e interesantes que me vienen a la cabeza.

  • Luis Malle mostraba a una Brooke Shields en plena pubertad viviendo en un prostíbulo, sacándose fotos desnuda y teniendo deseos por un hombre adulto. Todo eso a vista y paciencia de Susan Sarandon, en Pretty Baby (1978).

image

  • En Lolita (1962) Stanley Kubrick se las ingeniaba para transformar a Sue Lyon en un objeto sexual muy sexual (de 14 años) para James Mason y muy incómodo para los espectadores que se escandalizaban pero que algo de razón le encontraban a Humbert Humbert. Para el caso, en el libro de Nabokov, HH era de frentón un pedófilo, porque ahí Lolita es una niña, no una adolescente, y eso es lo que calentaba a HH).

image

  • En una joyita injustamente olvidada, Baby-Doll (1956), Karl Malden la pasaba remal tratando de no tirarse a su esposa menor de edad y que actúa como un verdadero súcubo. La historia original del gran Tennessee Williams (27 Wagons Full of Cotton), es aún más dura en las implicancias perturbadoras de la historia. Imagínense cómo será.image
  • En Muerte en Venecia (1971), Luchino Visconti nos muestra cómo Dirk Bogarde moría dulcemente a la siga de un joven y hermoso Björn Andrésen  en una sucesión de escenas tan hermosas como tristes y, por cierto, eróticas. Todo bien, hasta que uno se pone a pensar que el joven y hermoso Tadzo que inventó Thomas Mann en la novela original tiene 14 años.
  • image
  • Y para que no se diga que la cosa es lesera de los hombres no más, me acuerdo también de Harold y Maude (1971),  la comedia romántica/existencial de Hal Ashby en que la adorable Ruth Gordon se enamora y termina encamada  con el igual de adorable Bud Cort. ¿No les pasa nada? Bueno, ella tiene 79 y él con suerte pasa los 20. ¿Y ahora?

image

Que nos compliquemos y nos contradigamos en la manera de responder frente a WhoIWantToFuckToday o a estas películas y libros solo indica, según veo, que por mucho que nos predispongamos a tener juicios morales y actuar de manera preestablecida sobre los deseos propios y ajenos, estos van siempre por un rumbo que inevitablemente desafía nuestras ganas de ser convencionales y de no meternos en problemas.

1 comentario:

Sex Shop dijo...

Muy buenooooo!!!!!!!!!!!!

Publicar un comentario